Buscar este blog
miércoles, 24 de julio de 2019
Tal vez te tenía que haber olvidado ya.
Tal vez te tenia que haber olvidado ya.
Así lo pensaba al principio, que sería cuestión de unas semanas. Yo me sentía enfadado contigo, pero tranquilo conmigo mismo. Pensaba que era la primera vez que no me sentía "culpable" de que se acabará un bonito proyecto, así que estaba en paz conmigo mismo. Enfadado contigo por tu comportamiento tan lejos de lo que se espera de alguien a quién amas o, al menos, de un amigo, así como de tu silencio e indiferencia. No lo entendía, pero ya hacía tiempo que había decidido respetar tu manera de ser, tratar de comprenderla y aceptarla. En eso andaba yo, tan despistado, sin ver que tu tenias otra mirada respecto a nuestra relación. Tal vez con el ansia de comprenderte no supe ver el que tuviera que haber visto.
La cuestión es que sigo recordándote, he mirado dentro de mi, no quiero que sea una necesidad de alguien en mi vida, aunque se que una relación de pareja puede aportar mucho en el desarrollo de una persona. Pero claro habrá de ser una relación de dos personas que se aman, que se miran cada día, que se escuchan y que no se tienen miedo. Dos personas que son capaces de abrirse al otro. Bueno, y mucho más, claro.
Tampoco quiero que sea un montón de cosas más que pueden llevar a una persona a desear a otra. No. Para nada. Tal vez por ser contigo, tal vez por las vivencias que he tenido, me siento fuerte y seguro en mis sentimientos hacía ti. Eso me da seguridad y me la da tanto cuando estábamos juntos como ahora, que no estamos y que entiendo que no puedo contar contigo, que tu no quieres estar conmigo, tal como me dijiste. Ahí si que fuiste clara. Y no tengo porque entender otra cosa. Aún así no dejo de pensar en ti. La idea era hacer un duelo, pasar página, seguir contigo en mi corazón, pero mirar a otro lugar para, tal vez, construir un proyecto de vida, para compartir, para vivir con complicidad y alegría con otra persona. Aún no lo he logrado. Y eso hace que con frecuencia tenga pensamientos hacía ti, que considere contactar contigo. Lo he pensado muchas veces, pero me doy cuenta que no tenemos nada de que hablar. Fuiste tajante, no quieres estar conmigo. No me dijiste porque, bueno sí, el corazón manda, pero te aseguro que no lo entiendo y habría deseado que fueras más concreta.
Tal vez te tenía que haber olvidado ya.
lunes, 1 de julio de 2019
¿Pareja?

Me dejas que te hable
de mi? Hay en mi interior como un sentido de soledad que en ocasiones
se deja notar con fuerza. Ocurre y solo dura unos minutos o tal vez una
hora, pero en cuanto me ocupo de otras cosas
desaparece. Pero vuelve a presentarse en otras ocasiones. Cuando ocurre mi mente se
dirige a la idea de pareja y siento, en esos momentos, esa falta de
pareja como algo demasiado pesado. Ya te digo es cuestión de un rato,
pero se va repitiendo.
Me siento como
persona de pareja, me parece que una relación de pareja nos puede
permitir crecer y desarrollarnos con mayor intensidad y profundidad. Y
ahora es cuando resuena en mi mente aquello tan leído
de que todo lo tenemos dentro de nosotros, por tanto ese
crecimiento/desarrollo personal que estoy colocando en la relación de
pareja, donde realmente se da es en el individuo. Bueno, mira, no estoy
seguro, no se como es en realidad. Y sigo anhelando la pareja.
Claro, enamorado, con comunicación en todos los sentidos, con
complicidad, con confianza, con miradas tiernas, con gestos de apoyo,
con amor, en definitiva. Amor sin apego, amor de por que si. De por que
me da la gana.
A lo largo de los
años me doy cuenta que he tenido que aprender mucho, era muy ignorante
hace tiempo, seguramente lo sigo siendo, solo que he pulido algunos
aspectos de mi personalidad, de mi personaje (como
diría Antonio Blay), y donde creo que más he tenido que actuar ha sido
en la relación de pareja.
Este anhelo de pareja
creo que forma parte de mi desde siempre, y, antes, coexistía dicho
anhelo con el miedo a que la pareja se convirtiera en un suplicio, en
sufrimiento, esto me venia de la vivencia con
mis padres. No se en qué momento, pero pase a tener confianza en mí
mismo con relación a ese miedo que tenia de adolescente y que rondaba
por mi cabeza.
Leia hace un mmento en facebook:
"El alucinógeno más fuerte del planeta es el amor. Es altamente adictivo y nos hace ver pesonas que no existen."
En mi última relación, rota, como tantas, ¿siempre así????????? GRrrrrrrrr, perdón.
Decia que en mi
última relación tratando de analizar observo que o bien no veía como es o
como se comportaba ella y que tal forma de ser y/o comportarse es incompatible con una
relación sana. O bien, y eso es lo que pienso, que yo veía un ser mucho más bello de lo que ella misma. Y eso que va de valiente,
fuerte y chula por la vida, pero pienso que no se reconoce en todo su
poder, en todo su ser y, yo, si que era/soy capaz de percibirlo.
Finalmente no se que
es. O tal vez sean ambas cosas. Pero algun amigo me ha hecho ver que en
ocasiones no vemos la realidad, la pintamos a nuestro gusto, "ver
personas que no existen" y ello tal vez por el
ansia de tener pareja, por ejemplo. ¿Es eso lo que me ocurre a mí? Otro
aspecto que he de resolver. Ahora habrá que ver cómo lo resuelvo.
Hay una frase muy
manida también, aquella de estar "enamorado del amor". Soy muy
romántico, con mucha sensibilidad y me encanta la pareja, así que en
ocasiones he pensado si lo que me ocurre es que estoy enamorado
del amor, y ante la posibilidad de que no funcione, que salga mal,
prefiero "reventar" la relación antes de hora.
Son pensamientos en
voz alta, o mejor dicho, martilleados en las teclas del ordenador.
Etiquetes de comentaris:
amor,
enamoramiento,
pareja
Suscribirse a:
Entradas (Atom)