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jueves, 10 de enero de 2019

Perdedores

Una nueva clase social de perdedores está apareciendo, y seguramente eres uno de ellos














Una amenaza se cierne sobre todos: o te formas o lo pasarás mal.Foto por: iStock

 Todos los gurús e instituciones nos recuerdan lo mismo: hay una nueva "clase obsoleta" que no podrá encontrar trabajo y carecerá de valor. Pero quizá las soluciones sean interesadas

 Salvo que usted sea Felipe VI, Ana Patricia Botín o el ministro de Exteriores de turno, es poco probable que lo tenga señalado en el calendario, pero ya está aquí. En apenas dos semanas, entre el 22 y el 25 de enero, se celebrará en la montaña suiza de Davos la reunión anual del Foro Económico Mundial, donde la élite de la élite cierra su agenda para los próximos 12 meses. Algunos de los temas clave están siendo recogidos en forma de artículo en la propia página del WEF. Los retos geopolíticos o la ciberseguridad son algunos de ellos, pero quizás haya uno más importante: la globalización 4.0 y los peligros que presenta para la población de todo el planeta.
Uno de ellos es un artículo escrito por la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta H. Fore, en el que recuerda que los 10 millones de jóvenes que alcanzan la edad de acceso al mercado laboral cada año pronto se darán cuenta de que este no está creando 10 millones de empleos cada mes. La estadounidense repetía la cantinela conocida una vez más: hay una “diferencia dramática” entre las habilidades que poseen y lo que el mercado laboral exige. En los países pobres, la mayoría de ellos terminarán en trabajos informales. En los desarrollados, se toparán con que los viejos empleos desaparecen uno detrás de otro. De lo que no dice gran cosa es de cómo la mejora individual de habilidades ayudará a todas esas personas y no tan solo a los que puedan permitírselo.
En el índice de capital humano, España se encuentra en un digno puesto 32. Los primeros puestos los ocupan Singapur, Corea del Sur y Japón Es la muestra de que la preocupación sobre qué va a pasar con la gran masa de población que no podrá encontrar trabajo quita también el sueño a las élites, probablemente por la inestabilidad política, económica y social que pueden propiciar. Como suele ocurrir, cada cual tiene su receta mágica. La de Fore es Generation Unlimited, una campaña para identificar soluciones con el objetivo de que los jóvenes accedan a educación de calidad y entrenamiento por parte de las empresas. A ellas, la antigua CEO de Holsman Intenational les pide “incrementar el número y la calidad de las becas y programas de formación”, con el reclamo de poder formar a los jóvenes a imagen y semejanza de lo que necesitan.

El Banco Mundial, otra de las grandes instituciones económicas, acaba de poner en marcha The Human Capital Index, que mide el nivel de capital humano que un niño nacido hoy puede esperar obtener a los 18 según las condiciones de salud y educación de su país origen. España se encuentra en un digno puesto número 32, justo por encima de Islandia. Los países que encabezan el listado son Singapur, Corea del Sur y Japón, seguidos por Hong Kong, Finlandia, Irlanda, Australia, Suecia, Países Bajos y Canadá. “Mejorando sus habilidades, salud, conocimiento y resiliencia, la gente puede ser más productiva, flexible e innovadora”, insiste el informe en su introducción.

La nueva clase trabajadora

Se suele hablar de la mayoría de estas amenazas de forma parecida a como se habla de una catástrofe natural. Más o menos como algo sobrevenido de improviso, ante lo que poco se puede hacer, y que aunque afecta en distinto grado a países o trabajadores, no pone en discusión el 'statu quo' económico y social. Fue Yuval Noah Harari, uno de los nuevos gurús liberales (dio tres charlas en Davos durante la edición del pasado año), quien acuñó el término “la clase inútil” ('useless class') u obsoleta en 'Homo deus', utilizando el concepto de clase social marxista, para adaptarlo al nuevo panorama laboral que, en teoría, provocará la automatización.

Esta nueva clase está formada por “personas que carecen de valor económico, político o artístico, que no contribuyen a la prosperidad de la sociedad”

Esta clase, a diferencia de lo que ocurría con el tradicional proletariado, es infinitamente más amplia: alrededor del 99% de habilidades humanas son automatizables, por lo que es más probable que cualquier trabajador sea antes víctima que beneficiado. De ahí que, como se ha recordado a menudo, también muchos empleos de clase media sean susceptibles de desvanecerse. En opinión del israelí, de igual manera que la industrialización había propiciado la aparición de un amplio proletariado urbano y, con él, la difusión del socialismo que terminó siendo superado por el liberalismo, algo semejante puede ocurrir con la nueva clase social, formada por “personas que carecen de ningún valor económico, político o incluso artístico, que no contribuyen en nada a la prosperidad, poder y gloria de la sociedad”.
Es una clase social desempleada e inempleable que aparentemente parece transversal, aunque a medida que se asciende en la clase social, menor es la posibilidad de formar parte de ella. Si el problema es la falta de formación, es lógico pensar que aquel que dispone de los recursos económicos para remediar ese problema será quien finalmente pueda salir adelante. Al mismo tiempo, los que carezcan de ellos terminarán quedando 'obsoletos' y sin posibilidad de reciclarse. Ira S. Wolfe, experto en recursos humanos, recordaba que el trabajador medio pronto se convertirá en el trabajador no cualificado y mal pagado… o desempleado. Otra amenaza más.

No es baladí que Harari recuerde que fue la irrupción de la clase obrera lo que produjo el enfrentamiento entre marxistas y liberales, pues como han señalado sus críticos, uno de sus atractivos para las élites (Mark Zuckerberg o Bill Gates son sus seguidores) es que, según sus palabras, “no hay una alternativa posible al paquete neoliberal”. El propio economista defendía la necesidad de “un orden posliberal” que proporcione una red de seguridad global “para proteger a los humanos contra los 'shocks' económicos que la inteligencia artificial probablemente cause”, como aseguraba en las páginas de 'The Economist'. La solución, añade, debe ser global y no local, pues eso tan solo provocaría que estos países colapsasen. Como en Davos.
Pero aceptar que la inutilidad de una persona pasa por su inempleabilidad es peligroso, recuerdan algunos críticos. Por ejemplo, en 'Medium', Tom Norman recuerda la frase de Einstein “todos somos peces, pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar un árbol, pasará su vida pensando que es estúpido”. El autor se muestra en contra de la supuesta 'obsolescencia' del humano, recordando que la mejor manera de juzgarlo es, precisamente, a partir de lo que nos convierte en humano: la impredecibilidad, la creatividad y la empatía. El hecho de identificar a una persona con su capacidad para encontrar un trabajo reduce lo que entendemos por humanidad. Harari, no obstante, matizaba que dicha inutilidad de clase era “económica y política”, no “moral”.

¿Y si no es verdad?

Hace apenas unos días, una investigación mostraba que la teoría del 'skills gap', según la cual hay trabajo de sobra pero los trabajadores no tienen la formación adecuada para ocupar esos puestos, era, cuando menos, discutible. Según el trabajo presentado en la conferencia anual de la Asociación de Economistas Americanos, fueron las empresas las que reaccionaron a los altos niveles de desempleo aumentando las exigencias para los puestos ofertados. Una vez pasó lo peor de la crisis, los criterios se relajaron sin que la formación de los trabajadores experimentase grandes cambios.

Grandes empresas como Samsung patrocinaron artículos en los que proponían soluciones a este problema, dando por hecho su existencia

Ello lleva a los autores, que han analizado 36,2 millones de ofertas 'online', a recordar que el descenso en los niveles de desempleo no se había producido a causa de haber reducido la brecha sino a otros factores. ¿De dónde viene entonces la creencia en esta falta de adecuación entre las cualidades de los trabajadores y las exigencias del mercado laboral? Probablemente, de las propias empresas. Samsung, por ejemplo, patrocinó un artículo en 'The Atlantic' con sus soluciones para poner remedio a esta situación que pasaban, como en la propuesta de la CEO de Unicef, por programas de becarios y prácticas semejantes a las de la Formación Profesional.
Una revisión de estudios sobre este tema ya señalaba que la mayor parte de investigaciones sobre habilidades suele realizarse en periodos en que los niveles de desempleo son altos. La situación había cambiado en los últimos tiempos: de centrarse en el efecto que esta inadecuación podía tener en los trabajadores a considerarlo una amenaza para las economías occidentales en su conjunto. Es lo que muestra que de Davos al Banco Mundial, pasando por los grandes gurús, se haya convertido en una de las grandes preocupaciones de nuestra época: es una amenaza que se cierne sobre nosotros o que puede convertirse en una profecía autocumplida a fuerza de repetirla una y otra vez.





¿Será que la economía y la política actuales se han alejado tanto de las personas que ya no sirven de nada?
¿Quién está obsoleto, los economistas y los políticos o el ser humano? 
¿Qué sentido tiene ... (pon el nombre de cualquier empresa o de cualquier país)  sin el ser humano?


¿Con quién estoy enfadado?



"El poder creativo universal"  , desde ayer están presentes estas cuatro palabras; el poder creativo universal y que todos poseemos. Fijate, somos responsables de nuestra vida, ni los otros, ni las circunstancias, ni el lugar, nada influye más en nuestra propia vida que nosotros mismos, creamos nuestra propia vida. Y me pregunto ¿cómo es que sufrimos? ¿cómo es que lo pasamos mal?, pero ¿tan absurdos somos?
Según señalan los autores (*) solo somos capaces de usar nuestro poder creativo cuando estamos en sintonía, cuando hemos enfrentado nuestros miedos. Trataba de entender esto, por que me pregunto, ¿cómo es que tenemos esos miedos, esas taras, que nos impiden vivir en plenitud?
De repente me acuerdo de lo que los catolicos llaman el "pecado original", en otros ámbitos lo llaman "el ego", y otros, la educación recibida, las tradiciones, las vivencias, .....
Si que intuyo y he experimentado en alguna ocasión que cuando miro con una sonrisa suelo recibir una sonrisa, cuando recibo con un grito suelo recibir un grito. Muy simple, pero seguro que lo has podido comprobar en más de una ocasión, sino es así, pruebalo. Es interesante.
La siguiente pregunta es ¿porque no voy siempre con la sonrisa? al fin y al cabo me recompensa mucho más que cualquier otra mirada.
Aqui surge la ignorancia. Creo que somos unos grandes ignorantes.
Me contaban una historia.
Pepe ese día estaba muy enfadado con María, su pareja, llevaban ya tres años juntos, dos de ellos conviviendo y en general estaban contentos y felices, lo que no quitaba que de tanto en tanto surgía alguna cosa que los enfadaba. En esta ocasión Pepe le reprochaba a María lo inoportuno de haber ido al cine esa tarde y encima la película, que había elegido Pepe, no valía gran cosa, a ambos les pareció una comedieta romántica demasiado simplona, sin mucha gracia, ni siquiera habían reído, ni originalidad. Así que Pepe se mostrada distante, serio, enfadado. Ante esta actitud la reacción de María en primer lugar fue distanciarse, tal vez para protegerse, tal vez para no ser menos, quién sabe. Lo que prometía ser una agradable tarde de domingo se estaba convirtiendo en un "¿qué hago yo aquí?"
El día siguiente Pepe pudo quedar con su amigo del alma, comieron juntos y tuvieron ocasión de hablar, no de trabajo, sino de sus cosas personales. Pepe le contó la tarde tan gris que había pasado aun estando con su amada. Jordi, su amigo, le escuchaba sin interrumpir, sin juzgar, le miraba a los ojos y esperaba con serenidad, sin escrutar, solo sintiendo lo que su amigo de infancia le relataba.
Se conocen desde niños y Jordi sabe lo difícil que es para Pepe hablar de sus cosas intimas. La escucha atenta de Jordi y su silencio hizo que Pepe se pasara toda la comida hablando sobre la relación con María.
-–- Por que claro, yo esa tarde habría preferido quedarme en casa preparando las clases que he de dar en la facultad esta semana, soy novato en esta tarea y requiere un mayor esfuerzo para mi. Ella como ya lleva años de profe no tiene tanta presión como yo, pero no lo entiende, aunque tal vez tampoco me he atrevido a decírselo, quiero que vea que soy muy capaz, tanto como ella y como cualquier otro de sus admirados compañeros.
Jordi lo estaba viendo, en realidad con quien se había enfadado Pepe era consigo mismo. Él sabia que ni era necesario dar una imagen determinada ante María, ya que ella lo quiere. También sabia que no parece nada "sano" sentir celos de los compañeros de María, al fin y al cabo María había elegido estar con él. Y sabia que esa tarde se podía haber quedado en casa preparando las clases, María tal vez se habría ido al cine con alguna amiga o sola o tal vez le habría acompañado en casa sin mayor problema. Pero No se atrevió a admitir la necesidad de dedicar más tiempo a su trabajo. Es más, Pepe, se esta juzgando, no se esta cuidando cuando se enfada, no cuida a su niño interior cuando se juzga y por eso se siente mal, y quiere ver que ese sentir proviene de fuera.
Sí, Pepe, estaba enfadado con él mismo, pero lo manifestó protestando por la película, protestando por que de nuevo cenaron pizza, ¿cómo iban a bajar esos tres kilos que pretendían?, .....

​¿Cómo va  a poder aplicar  Pepe todo su poder creativo para una vida feliz? En realidad la distorsión que supone no mirar hacia donde esta el punto débil, no admitirlo, no aceptarlo, hará que permanezca ahí. ¿Cómo voy a poder cruzar el río caudaloso si no reconozco que hay agua, que corre a gran velocidad, que he de ir por un puente?​
Mirar dentro nuestro, observar nuestros miedos, hacerles frente, ver que no son más que creaciones de nuestra mente, tal vez a causa del pecado original, tal vez por nuestro ego, tal vez por la educación y la experiencia, pero son creaciones que no hacen más que embrutecer, taponar, esa fuerza creativa que todos tenemos.
(*) Del miedo al Amor. El Método Pathwork para transformar la relación de pareja.
Eva Píerrakos y Judith Saly



martes, 8 de enero de 2019

Del Miedo al Amor 1







Del Miedo al Amor.  Notas.

Existe una necesidad genética de relacionarnos los humanos, siendo la máxima expresión de la relación la de pareja. Sin embargo, conocemos gran cantidad de casos de lo desastroso que resultan las relaciones matrimoniales o de pareja y la gran cantidad de rupturas que se producen.
Solemos pensar que "el otro" es el responsable del mal funcionamiento de la pareja o de la ruptura, o también que las circunstancias nos han lanzado a la ruptura. Pero en realidad somos cada uno de nosotros los responsables de el buen o mal funcionamiento de nuestra relación.
Analizar nuestras relaciones con los demás y, sobretodo, nuestras relaciones de pareja nos puede dar una idea de nosotros mismos, de aquello de lo que no somos conscientes pero que nos hace actuar y ser de un modo u otro sin poderlo controlar. Somos co-creadores de nuestras relaciones.
Nuestro ser es a la vez un ser superior amoroso, cariñoso, creativo y desprovisto de egoísmo. Y un ser inferior egoísta revanchista y poco confiable y que es el causante del dolor que sufrimos y del que provocamos en otros.
Mirar en nuestro inconsciente, hacerlo consciente, ver nuestro ser inferior y aceptarlo como nosotros mismos que somos nos va a permitir construir unos cimientos sólidos que nos permitan tener relaciones sanas y satisfactorias.
Podremos ver que nosotros tenemos el poder de crear una relación sana, con armonía y que suponga un continuado crecimiento personal junto con la otra persona.

Las relaciones.

La vida es relación.
La ausencia de relaciones, disfrazada de una falsa serenidad, es mucho menos fructífera de una relación destructiva, que al fin y al cabo nos llevará a un punto final de disolución pero que nos permitirá vernos y conocernos un poco más.
Hay distintos niveles de relación en función del nivel de conciencia. En el estadio más elevado se encuentran las personas que se relacionan maravillosamente que se involucran a fondo con los demás,  que no tienen miedo a hacerlo, que no tienen ninguna cobertura protectora en contra de las experiencias y los sentimientos. Se permiten sentir, amar. Aman.
En última instancia la capacidad de amar siempre se resume en la voluntad interna y  la disposición para hacerlo.
Estas personas aman independientemente de los riesgos, no necesariamente son santos, ni perfectos. Seguro que tienen defectos, se equivocan en ocasiones y tienen sentimientos negativos. Pero de manera global, aman,  se relacionan y no temen involucrarse emocionalmente. Estas gentes, a pesar de los desazones ocasionales y de las malas experiencias, llevan una vida llena de relaciones fructíferas y plenas de significado.
En general, en las personas con un nivel de conciencia intermedio se producen innumerables situaciones en sus relaciones. Una persona puede estar libre para relacionarse bien en ciertas áreas de su vida y estar tremendamente obstruida en otras. Se puede dar una relación buena en la superficie, tengo muchas amistades, no hay nada problemático en mis relaciones, y sin embargo me siento infeliz, solo  e insatisfecho. O bien la relación es solo superficial, nos resistimos inconscientemente a que nuestros amigos conozcan muchos de nuestros conflictos internos, no nos exponemos. Cuando esto ocurre si la relación es cercana tarde o temprano causará problemas. Si nunca se vuelve cercana, no pasará nada, pero nadie puede engañarse considerándolo un verdadero lazo.
¿Cuántas personas conoces a quienes puedas expresarle tus verdaderas penas, necesidades, preocupaciones, añoranzas y deseos?
Las tendencias destructivas inconscientes solo pueden disolverse si uno las enfrenta y las entiende.
Hemos de aprender a admitir la verdad sobre nosotros mismos. Cuando se alcanza la verdadera comprensión de uno mismo y, consecuentemente, te liberas de la prisión que nos hemos construido, no existirá ninguna tensión en nuestro auto-conocimiento ni en nuestras relaciones e intuitivamente sabremos escoger a las personas indicadas, las oportunidades verdaderas y las formas adecuadas.