El
Olvido de sí Pablo d'Ors
Notas
73/ La fe nace de la contemplación de las
maravillas del mundo: pero hay que ser un indigente para percibirlo; hay que
haber salido de la propia tierra; hay que haberse atrevido a estar
completamente solo, que es cuando Dios se muestra como la mas dulce de las
compañías.
80/... la experiencia de la
vulnerabilidad.
Si
la vida no se arriesga no se sabe que es la muerte.
83/ Tras la adulación ¾sea bajo la forma que sea¾ se
esconde siempre, irrevocablemente, el camino más rápido y seguro hacia la
perdición.
84/85
El éxito deforma nuestra
visión de la realidad y, desde luego, la apreciación de nosotros mismos. A lo
largo de mi vida he visto a menudo a las gentes del mundo caminando en una
dirección y a mí en la contraria. Porque mientras el mundo busca fama, yo llevo
30 años buscando el anonimato; ellos buscan riqueza y poder, yo, en cambio,
pobreza y debilidad; todos quieren ser grandes por mi parte elijo la pequeñez;
no hay quién no desee triunfar, yo perder: Prefiero los últimos puestos a los
primeros, la vida oculta a la pública y la humillación al encumbramiento. Por
todo ello veo a menudo a las gentes del mundo caminando en una dirección y a mi
en la contraria. Pero no soy el único; hay otros conmigo, solitarios todos,
todos locos. Y el primero de la fila es el propio Jesucristo: el más loco de
todos.
116/ Una
buena pedagogía es la que enseña a amar la pedagogía misma.
119/ Toda
vida espiritual es preparación para una vida espiritual.
121/ ...la
sabiduría sin piedad solo infla y no contribuye a la adquisición de la verdad.
122/ no
vi que el dominio sobre mis sentidos y deseos fuera posible hasta que de hecho
comenzó a serlo. Con esto quiero decir que fue mi propia libertad la que me fue
seduciendo.
Libros: Elevaciones de Bousset
y Vidas de los padres del desierto y Monjes de Occidente de
Montalembert.
12/ "Cambiar
la vida"
llorar
127/ Dios
siente debilidad por los temerarios: ante ellos se enternece y derrocha con
ellos todos sus dones. Cuanto más dispuesto está el hombre a perder, y cuanto
más pierda de hecho, más será lo que gane.
128/ Dios
prepara el terreno años antes. Todos estos preparativos solo se entienden en la
retrospectiva.
130/ Lo
difícil no es poner en práctica una decisión, sino llegar a ella. Tomada ésta
el camino se allana sorprendentemente.
Nada hay tan poderoso como un hombre cuando
toma la decisión correcta.
...
no hay sacrificio que merezca ese nombre si no comporta algún dolor.
...
la altura moral de un hombre depende de la categoría de sus vínculos y
renuncias.
131-132/
El olvido de sí.
146/ ...solo
se conoce el mundo cuando se sabe que es efímero. De forma que el mundo lo
conocí más bien en lo escondido de mi celda, donde viví un proceso interior de
estremecedora intensidad.
No
es posible conocer el mundo más que distanciándose de él.
148/ ...
una meta no es más que el primer tramo para una nueva peregrinación.
149/ ...
lo que nos sucede por dentro es infinitivamente más rico y sustancioso que
cualquier cosa que pueda sucedernos por fuera...
150/ ...¿sabes meditar?
hacer silencio, es decir,
percatarse del silencio que somos.
Por meditación entiendo ver sin
pensar algo que parece vacío porque identificamos ver con pensar.
Por meditación entiendo examinar la
conciencia,
poder recrearse en una palabra,
mantener un coloquio de amor, y, por
supuesto,
escuchar.
Quien
sepa hacer todo esto es para mí una persona; quien no, vie todavía en una
condición infrahumana.
...
la medida exacta de uno mismo solo se obtiene cuando el hombre se pone ante
Dios.
153/ Todos
los hombres deberían trabajar la tierra durante algunos años.
Es
difícil saber quienes somos si no hemos trabajado la tierra con nuestras manos.
154/ ...la
acción me llevaba al trabajo y el trabajo a la oración; y yo iba de uno a otro,
a sabiendas de que la vida espiritual no es otra cosa que esta fatigosa y dulce
sucesión.
156/ ...
orar es potenciar la lucidez que se tiene,
mucha o poca, de resultas que nadie sale de la oración siendo quién no
es, sino precisamente quien realmente es y en plenitud.
157/ El
Amor de Dios siempre desconcierta; el hombre busca una explicación para este
amor, pero siempre es insensato buscar una razón para el amor.
157/ lo
primero que nos trae el silencio es nuestra propia estupidez.
157/ Cestas
de Mimbre (ver)
157/ nombrar
el ruido para vencerlo, la confesión.
159/ no
hay libertad sin autodominio, la libertad es un aprendizaje.
161/ El
hombre verdaderamente humilde no piensa en su humildad, se limita a ser
humilde.
La
propia humildad nunca es un logro o una victoria: no es el precio de un
esfuerzo o una conquista; no cabe estar orgulloso de ella.
178/ lo
que he preferido siempre por encima de todo era que me vieran como a un demente
o a un loco. Porque ¿no ha sido precisamente esto ¾la
locura¾ mi única y verdadera vocación? ¿No es la locura el único modo de
vivir como ermitaños en medio de la sociedad? Hemos nacido para perdernos, y
nadie esta tan perdido como aquel a quien todos señalan y de quien todos se
ríen.
182/ cada
cual toma de Jesucristo lo que más necesita... por mi parte, tomé de Jesús el
fracaso porque yo estaba lleno de yo.
183/ ...porque
parecerse a Jesús es, extrañamente, el mejor modo para llegar a ser nosotros
mismos.
184/ cualquier
vida guiada por Dios resulta siempre excepcional.
198/ Casi
diría que alguna perdición es necesaria para que un camino pueda ser
considerado como tal ¾me escribió [Uvelin]¾. Si no hay
posibilidad de perderse, transitar por un camino dejar de ser una aventura. Una
búsqueda que no pasa por la desesperación no es verdadera búsqueda. Un amor que
no pasa por la locura no es verdadero amor.
200/ ¿Adonde
iría ahora? me preguntaba. Pero, en el fondo, sabía bien la respuesta: allá
donde nadie quisiera ir, allá donde el cristianismo fuera más difícil, allá
donde los pobres tuvieran mayor necesidad y pudiera ser confundido con uno de
ellos. Iría hasta el fin del mundo con tal de nacer de nuevo y no se nadie.
219/ "La
fe es vivir en el sueño sin renunciar a la realidad, o vivir en la realidad sin
renunciar al sueño, o vivir para que una y otra estén más próximas, caminando
siempre hacia los hombres y, al mismo tiempo, hacia la soledad"
222/ obstaculizamos
los resultados cuando los buscamos directamente.
Aprender
a esperar es lo más necesario en la vida, lo más difícil...
227/ ...
ponerse ante el desierto y, simplemente, contemplar.
"ven
sin nada"
231/ ...
que algunos hombres nos crecemos en la adversidad.
¡Cuán
grande es el trabajo que debe hacer un alma para llegar a agradecer la
adversidad! Sí, habéis leído bien: agradecerla. Pues ningún mal está
verdaderamente superado hasta que no vemos como por su medio nos ha llegado
algún bien. Tardé mucho en aprender esta lección, demasiado; tal vez por eso
quiso que las desgracias se me acumularan durante aquellos meses aciagos.
234/ No
soy tan estúpido como para pensar que fue el propio Dios quien quiso castigarme
con aquel asalto y, más tarde, con todo lo que habría de venir después; fueron
los hombres, naturalmente. Pero Dios supo servirse de la crudeza de estos
hechos para colarse no en ellos, sino en mi interpretación. Los hechos son
siempre neutros, eso lo he aprendido: es la fe o la no-fe lo que les otorga una
determinada resonancia o una especial significación.
235/ No
hay auténtica pobreza del alma sin la incomprensión de esa pobreza.
Conocemos
cuando lo conocido nos estigmatiza... hay que dar las gracias por las
adversidades: es en ellas donde se esconde, clandestinamente, la perla de
nuestra salvación.
236/237/
el silencio y la soledad... son los espacios perfectos para ser yo y, ¡cómo
no!, también para dejar de serlo.
237/ Lo
más desconcertante de Dios es que cuando el hombre lo deja finalmente todo para
vivir en su intimidad, Él finge estar ausente y no te dirige ni una mirada. A
quienes se deciden por Él, Dios se les llega a hacer tan silencioso y lejano
que se sospecha, con el corazón lacerado, haber sido víctima de un engaño.
240/ Buscamos
la crisis y el malestar: alguien más inteligente que nuestro raciocinio nos
dice que nos conviene. Pese a todo, casi nunca somos tan lucidos como para
decir: sí, yo soy el responsable; sí, yo me adentré en la oscuridad.
247/ ...
tomé la costumbre de preguntarme ante
todo mal cuál sería el bien que escondía y, hallase o no la respuesta, en la
mera pregunta encontraba ya una gran dicha.
252/ ...
cuanto más trataba de atrapar mi desgracia en palabras, más se escabullía
ella... Lo más característico de una depresión es que no puede describirse.
Quienes
escribimos, sufrimos peor y sufrimos más. Las palabras no nos alivian, agudizan
nuestro dolor. Un escritor sabe que sufre porque en el dolor sus palabras
pierden toda poesía, es decir, carecen de sonoridad y de poder de evocación. Se
encuentra entonces con la palabra pura y desnuda, es decir, brutal: un
vocabulario que no se deja moldear sino que se impone sin consideración.
254/ La
nada es necesaria para la creación. La nada es el meollo de la experiencia
mística porque (la) nada es Dios.
...¿No
sería Dios el nombre más selecto y cabal, que damos a la ausencia?
El
gran misterio de Dios es su ausencia. No es posible llegar ala fe sin atravesar
el ateísmo, sin sucumbir a esa tentación.
Cuando
más cerca de Dios he estado, menos lo he entendido...
No
entender a Dios es la mejor garantía de una religiosidad auténtica. Entenderle,
por el contrario, o creer entenderle, es elmenor síntoma de que el camino
emprendido no es el debido.
257/ Oración
del abandono.
Padre me pondo en Tus manos.
Haz de mi lo que quieras, sea lo que
sea te doy las gracias.
Lo acepto todo con tal que tu
voluntad se cumpla en mí y en todas tus criaturas. No deseo nada más Padre. Te
ofrezco mi alma; te la doy con todo el amor del que soy capaz, porque quisiera
darme, ponerme en tus manos, sin medida, con infinita confianza, porque Tú eres
mi Padre.
...no
poder pensar es una debilidad, poder no pensar es una fortaleza.
262/ La Risa del Fantasma
263/ Aquella
risa mía, amarga y atroz, revelaba a todas luces mi agotamiento espiritual.
Aquella
noche en mi ermita de Beni Abbès, yo estaba en esa estación de término. Aquella
noche no vi otra solución que hacer el equipaje y regresar a mi país.
264/ ...
a lo largo de mi vida espiritual no he crecido en seguridad en mí mismo sino
precisamente en inseguridad.
...
también de Dios debe despojarse el creyente, y ello por blasfema y atea que
pueda sonar esta afirmación. Porque nuestro Dios es a la postre una idea, y
nuestras ideas de Dios ¾por justas y bellas que nos parezcan¾
tampoco son el verdadero Dios. A Dios hay que ir sin Dios. Y ésa es ¾que yo sepa¾ la pobreza más perfecta.
267/ El
éxito no es afín al Evangelio, porque la fe religiosa es incompatible con el
deseo de estima y de reconocimiento por parte de los hombres. No se puede
seguir a Cristo y triunfar, triunfar en el mundo y ser grato a Dios es
incompatible. Por desgracia, aprender a fracasar es incomparablemente más
difícil que triunfar. Hay en el hombre una tendencia natural a subir, pero es
el abajamiento ¾según nos ha revelado Cristo¾ donde
esta la gloria.
La
verdad no está arriba, sino abajo; no es grande, sino pequeña; no es ostentosa,
sino tan insignificante que tantas veces se nos antoja hasta despreciable. A
Dios le gusta camuflarse en lo que no es Dios.
268/ nunca
reconocemos al Dios que pasa
...
a Dios no le agrada que le reconozcan en un primer momento, sino después solo
después, cuando ya esta distante y nosotros gozamos de ese espacio de
movimiento que requiere la elección.
269/ Lloraba
y me decía "Todavía tengo lágrimas, todavía no soy pobre" Pero luego
dejaba de llorar, y tampoco era pobre del todo, pues aún tenía palabras.
La
perfecta virginidad, como la perfecta pobreza, supone no querer nada
(voluntad), no saber nada(entendimiento), no tener nada (ser).
Mientras
el hombre quiera satisfacer a Dios, todavía es pobre.
Ouksem
273/ A
la mañana siguiente no fue solo Ouksen quien estuvo a mi lado, sino buena parte
de su pandilla. Todos me miraban con ojos grandes y espantados. Todos me
tocaban el cuerpo, quizá conscientes del increíble poder de sanación de sus
manos.
280/ Es
muy dulce compartir, es una práctica incomparable: los bienes se multiplican,
y, sin saber como, termina uno por encontrarse con mucho más de lo que ha
regalado.
281/... [los codiciosos]... no han
experimentado cómo se ensancha el alma de quién comparte.
El
hombre se hace fuerte en la medida en que carece de cualquier bien. La carencia
de bienes materiales está en estrechísima correspondencia con la riqueza de
corazón. Todo lo que es de mi propiedad me distrae de lo que soy.
...
solo cuando empecé a recibir de los pobres, empecé a ser un pobre como Dios
manda.
cuando
uno reparte limosnas se asemeja un poco a Dios ¾cuya
vida consiste en darse¾; cuando las recibe, en cambio, permite a Dios que sea Dios y eso
es lo mejor sin comparación.
283/ sin
soledad ni silencio no hay posible interioridad, de donde dezco que mis
contemporáneos están privados de eso que llamamos vida interior.
Sin vida interior no hay posibilidad de
vida espiritual.
y sin vida espiritual tampoco puede haber
nada parecido a la religión.
nunca
he conocido a un hombre de Dios que no sea un solitario.
No
es para sorprenderse: el amor requiere de la intimidad con el Amado.
284/ Solo
se perdona desde abajo; y solo se olvidan las ofensas sufridas ante el
descubrimiento del verdadero amor.
290/ ...[caminando]...
al levantar mi pierna izquierda aspiraba, dirigía mi vista espiritual al
corazón y decía: "Jesús mío". Y al levantar la derecha, espirando:
"ten misericordia de mí".... repetía esta jaculatoria varias veces al
día... hasta hacerlo casi de forma ininterrumpida.
La
eficacia de la palabra "Jesús" es asombrosa: disipa los temores más
arraigados, derroca cualquier fantasma; revela como el poder del enemigo es, a
la postre y siempre, más aparente que real.
Llegó
el punto en que me parecía que eran los latidos de mi corazón los que repetían
esa frase:
1) Jesús,
2)mío,
3) ten misericordia,
4) de mí.
291/ Las
jaculatorias constituyen una ayuda de un poder incalculable. A su lado, todas
las bombas del mundo no son nada.
Nada
hay tan evocador del camino al cielo como una larga peregrinación a pie. En una
peregrinación aprende el hombre quién es y qué hace en este mundo: se
experimentan las adversidades y se comprende, como no es posible hacerlo en
otra situación, el valor de lo esencial.
296/ No
le importaba morir, estaba preparado. Iba al campo de batalla sin ningún temor;
por eso, seguramente, nadie le atacaba ni le hería. No porque temieran un cara
a cara con él, sino porque era un hombre a quien, sencillamente, no se podía
ofender.
297/ ...la
admiración es la puerta que abre a cualquier otra virtud.
297/ Ser
testigo del Evangelio no significa simplemente testimoniarlo ante el mundo,
sino ser capaz de captar los testimonios que de él hay por todas partes.
...Lo
increíble es que Dios esta mucho más cerca de lo que imaginamos.
300/ La
inocencia primordial, reconocible en muchos tuareg hasta la edad adulta, o
incluso hasta la vejez, queda en los franceses como un recuerdo. Los ojos,
brillantes por naturaleza, se les apagan y empequeñecen. El rostro de los
tuareg, en cambio, revela el alma de personas con esperanza y con fe. ¿Por qué
tanta supuesta cultura y civilización nos ensombrece? ¿No tendrá Occidente que
volver sus ojos a Oriente para recobrar así un poco de su luz?
301/ ...¿qué
hacer entonces? Estar, simplemente estar. Porque estar junto a ..., o vivir al
lado de ..., es ya reconocer y, por ello, dignificar. Y porque todo hombre y
todo pueblo necesita que le reconozcan para ser.
301/302/
simplemente estar a su lado es lo último que puede hacerse por un enfermo; es
lo más inútil probablemente, pero también lo más esencial. Estar: no perderse
ese momento, que es el del misterio. No dejar a nadie a solas con la
muerte, pues ya la muerte es la
experiencia de la máxima soledad.
302/ No
hay acción que no encuentre dificultades, y ello porque para vivir un oficio
cualquiera ¾también el de creer¾, hay que
atravesar su imposibilidad.
302/ ...
todo solitario ejerce un poderoso magnetismo sobre la comunidad... porque la
soledad no es, después de todo, más que pura receptividad.
Estoy
contento de que las gentes de Tamannasset no me hayan dejado estar solo en mi
vivienda-bjord; eso revela que he sabido vivir la soledad del único modo en que
no resulta perniciosa: no ya como una aristocracia interior, sino abierto a la
comunión.
La
verdadera soledad solo sirve para profundizar en la propia indigencia y, una
vez en su fondo más último, amarla. Cuando eso sucede, entendemos también la
indigencia ajena y, entendida, amamos a los otros sin resistencia.
304/ ...porque
en el fondo era yo quien estaba en su casa, y no ellos en la mía; y porque
jamñas podrá acoger a nadie aquel que antes no se haya sentido acogido.
304/ [orden]...
ser cristiano significa estar dispuesto a dejarse interrumpir; y que tan cierto
es que no podemos llegar a Dios sin los demás como que no podemos hacerlo más
que en soledad.
305/ La
vida espiritual es, en último término, la confección y la puesta en marcha de
una disciplina, la verificación de su imposibilidad, la necesidad de construir
otra, su nuevo derrumbamiento y, en fin, una nueva construcción, nunca
definitiva. No hay camino a Dios sin esfuerzo humano, aunque el esfuerzo,
ciertamente, no sea el camino para llegar a Dios. Dios nos pide esfuerzo para
que veamos su inutilidad y nos abramos a la gracia.
308/ oración intercesión
309/ ESCUCHAR
AL DESDICHADO
339/ ...la
meta de mi vida, que no es otra, sino Dios, ha dejado de preocuparme por la
sencilla razón de que a Dios me lo encuentro a diario en el camino mismo. Dios
no me preocupa; me preocupa el camino
que me conduce a Él, es decir, la oración
y el ayuno, a los que he
dedicado las primeras páginas de éstas memorias, así como la limosna y la hospitalidad.
Dios
no está al final de la búsqueda, sino en la búsqueda misma.
340/ ...
soy sedentario por naturaleza per nómada por vocación.
341/ ...
asusta ser tan pequeño, pero al mismo tiempo emociona.
No
es posible acceder a la verdad sin humildad; la humildad es la puerta de la
verdad.
Todo
se comprende desde abajo, solo desde abajo: ésta es la sabiduría a la que he
llegado.
Lo
sabio no es subir, sino bajar, puesto que el lugar más bajo es siempre el más
universal.
Nos
vamos quedando progresivamente más solos conforme subimos.
Me
ha costado mucho entender que no tengo que ser nada puesto que ya lo soy; que
el proceso por el que debía encaminarme no consistía en añadir experiencias o
conocimientos, para llegar a ser, sino precisamente en quitarlas para llegar a
descubrir a quién ya era y a quién durante tanto tiempo había ignorado.
Según
he comprendido, éstos son los dos presupuestos básicos con que se puede vivir:
¾ yo no soy y tengo que sumar para poder ser.
¾ yo ya soy y tengo que restar para descubrirlo.
...
toda nuestra vida suele ser, a menudo, un simple encubrimiento de la verdad.
341/ la
verdad es un obsequio excesivo.
342/ La
clave para amar la verdad es también la humildad. Pero la humildad es un don...
no se puede conquistar.
No
hay que conquistar ni merecer el amor; solo recibirlo.
La
humildad supone un trabajo de purificación para no extraviarse en el propio yo.
Ahora
rrezo para no saber que es lo que Dios quiere de mi, y para que desde ese no
saber ¾desde ese estado de perdición interior¾ sea Él
y solo Él quien me conduzca a donde quiera.
342/ ...todo
es profundamente elemental, la vida es mucho más sencilla de lo que creemos
cuando somos jóvenes.
La
vida es levantarse por la mañana y rezar, trabajar, comer, acostarse por las
noches, saludar a los vecinos, pasear.... La vida es cantar una melodía que
recordamos, sorprenderse de que salga el sol o de que se ponga, dormir,
soñar,... todo está bien. No hay que luchar, solo vivir. Vivir: esa es la
cuestión. Y dejarnos envejecer. Y luego, finalmente, apagar la luz.
Assekrem-Argelia
347/ "Solo
se ama aquello a lo que se presta atención"
348/ tengo
la impresión de que cuanto más rico es alguien por dentro, más silencioso es.
Que
silencio es la manifestación más elocuente de un estado interior fecundo; y que
el ruido, en cambio, es el terrorismo más eficaz contra el alma.
349/ ...los
contemplativos no son silenciosos por temperamento o carácter, sino por
concentración y recogimiento. Y a concentrarse o recogerse se aprende
respirando, solo así.
La razón suele agrandar un problema, la
respiración, en cambio, suele empequeñecerlo. Al respirar bien se comprende que
ningún silencio auténtico consiste simplemente en callar, sino en callar para
que la palabra pueda ser escuchada y para que así, escuchada, pueda dar sus
frutos.
El simple mutismo es el hijo más pobre
del silencio; por eso, quien diga que silencio y lenguaje son términos opuestos
no sabe, ciertamente, qué es el lenguaje y mucho menos todavía qué es el
silencio.
La eficacia de una palabra depende del
silencio del que proviene y al que aboca.
Una palabra que no culmine en silencio ni
siquiera puede ser tomada como tal.
Mas que romper el silencio las palabras
auténticas abren a él.
351/ La
contemplación consiste en mirar la realidad sin violentarla y sin encasillarla
desde el ego, sino percibiéndola tal cual es.
353/ Observar
no cansa si al observar no corregimos lo que observamos.
La
meta del hombre, do todo hombre es la iluminación: el olvido de sí.
La iluminación no es fruto de un trabajo ¾por sagrado que este pueda ser¾, sino
el regalo inmerecido por la compasión. Fui iluminado cuando amé a los hermanos;
y amé a los hermanos cuando me olvidé de mí.
El
olvido de sí, ése es el camino: trabajar por el
propio aniquilamiento por la propia desaparición.
Curiosamente el hombre empieza a existir
en la medida en que desaparece.
354/ ...Sí
¾me contesto Dios¾ La Felicidad está en comer y pensar que se está comiendo; en
beber y dar gracias por la bebida; en caminar y asombrarse por el movimiento;
en vestirse y admirarse por el vestido; en tender la ropa y tenderla bien; en
secar los platos y hacerlo como si en ese momento no hubiera otra cosa más
importante en el mundo, pues ciertamente no la hay......
355/ ....Así
que la felicidad radica en estar presente en lo que se tiene entre manos, sin
pensar en lo que viene después.
no
imaginar el futuro
y
no llorar el pasado.
355/ Las
bendiciones
Atención
constante.
Para
estar presente en lo que se tiene entre manos, que es para mí como adivino la
iluminación, no basta un simple propósito o buena voluntad. Para que cada acto
de la vida cotidiana tenga su propia identidad y pueda diferenciarse de
cualquier otro es conveniente memorizar y repetir, antes de su ejecución, una
formula previamente acuñada. Ejemplos: al despertar:
"te agradezco Dios mío, este día y
te pido vivirlo con la máxima atención"
antes de almorzar: "Gracias señor
por estos alimentos, que me ayuden a poder servirte y amarte mejor"
Al encender una vela: "Tú eres la
luz del mundo, Jesús; que esta candela me lo recuerde mientras brille"
Cuando lavaba la vajilla: "Enséñame,
Señor, a tratar estos objetos con auténtica devoción".
... fue así, mediante esta atención
constante como toda la jornada quedó convertida para mí en un auténtico
ejercicio espiritual.
356/ se
trataba de poner en acto la facultad de la atención y de acostumbrarse a vivir
bendiciendo. Cuando se bendice con tanta frecuencia se acaba el día maravillado
por estar rodeado de tantas cosas útiles y buenas. Las cosas nos corresponden
si las bendecimos. Decir bien de algo antes de utilizarlo no es en absoluto lo
mismo que no decir nada. A su modo, los objetos perciben... Todo tiene un alma.
356/ ...
apliqué el truco de la atención constante también a la hora de hablar con
quienes acudían a mí, de forma que antes de hacerlo pensaba bien qué es lo que
iba a decir y, al terminar, que es lo que había dicho y cómo.
Hablar
pensando en lo que va a decirse es mucho más difícil de lo que se cree;
pareciera que el hombre prefiriese vivir en la inconsciencia y la superficie.
356/357/ A
las pocas semanas de poner en práctica este ejercicio, percibí que al término
de una jornada no estaba ya tan cansado como antes, cuando no lo practicaba....
lo que cansaba no eran las actividades en sí mismas, sino mi dispersión, es
decir, los pensamientos con que las acompañaba.
357/ Ningún
trabajo ¾por penoso que pueda parecer¾ debería
cansar; cansa más bien el modo en que lo realizamos.
Vivir no tiene porque ser fatigoso; vivir
mal: eso si que resulta fatigoso.
361/ ...
solo mediante la atención vemos las cosas tal como son.
362/ Las
actividades cotidianas se han convertido en mi mejor escuela de meditación.
Cuando cultivo la tierra, cultivo la
tierra; cuando preparo la cena, preparo la cena, cuando voy a dormir, voy a
dormir.
Nada interfiere mi trabajo cuando trabajo
porque en ese instante el trabajo lo es todo para mí; nada interfiere en mi
alimentación cuando me alimento porque el alimento que degusto es en ese
instante todo para mí....
Estando atentos es sencillamente
imposible hacer algo mal.
Ni siquiera se trata de esfuerzo; es más
bien vigilancia; pero no una vigilancia tensa, sino relajada y armónica.
El espíritu más vigilante no es el más
tenso, sino el más receptivo.
362/ He
escrito este libro para deciros que la mayor miseria del hombre es su
dispersión.
Sí,
la salvación radica en lo elemental. Ésta es la razón por la que nadie está
privado de la posibilidad de una auténtica vida interior.
363/ Amamos
solo aquello a lo que atendemos.
Resulta
imposible amar aquello a lo que no se ha estado atento.
Orar
no es mas que agradecer la vida cotidiana a la que hemos estado atentos.
Toda
la educación que debería brindarse a los jóvenes tendría que estar localizada
en el desarrollo de la atención.
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