Buscar este blog

domingo, 29 de julio de 2018

¿Quién decide?

Dieciséis, diecisiete años...? estudiante, no me llegan los profesores, no surge el entusiasmo por nada concreto, de hecho me doy cuenta de que soy estudiante cuando veo que algunos de mis amigos del pueblo están trabajando y ganan dinero y pueden tomarse una copa o comprar una moto. Yo he de pedir dinero a mi padre, claro, no trabajo, soy estudiante, ahí es cuando me doy cuenta de que yo soy "estudiante". Tomar conciencia de lo que haces al ver que no es lo mismo que están haciendo tus compañeros de fin de semana, ahora me parece triste.  Como decía, poco entusiasmo o nulo en cuanto a los profesores, las asignaturas, el camino a tomar. ¿Qué me generaba preguntas en esa etapa de mi vida? Porque siendo adolescentes hay preguntas, hay propuestas de cambio (de los otros, claro, del mundo), normalmente uno se entusiasma por alguna cosa. Mis preguntas giraban en torno a como pensaba que iba a querer yo que fuera mi vida ....
De algún modo relacionaba directamente el matrimonio y tener hijos, ya estaba asumiendo que yo iba a seguir las normas establecidas, si quería tener hijos sería en matrimonio. Y mis pensamientos se movían en torno a las distintas posibilidades que podían darse, a saber; casarme joven y tener hijos desde muy joven; vivir la vida y entorno de los cuarenta casarme y tener hijos entonces; no tener hijos, y, ya no se si aquí entraba el matrimonio o no, así que creo que lo que no quería era casarme, pero tenia dudas en relación a ser padre y, de algún modo, no cuestionaba para nada el sistema, la costumbre, de lo que vivía cada día.
Tres posibilidades, tres caminos, y, en realidad creo que se ha cumplido un cuarto camino, me casé joven y tuve hijos de joven, me divorcie a la mitad de mi vida y sigo "soltero" ya más tiempo que estuve casado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario