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miércoles, 8 de agosto de 2018

El Príncipe N. Maquiavelo





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  Santi di Tito: retrato de Maquiavelo, 1469

Nicolás Maquiavelo (Florencia 1469-1527).  Fue escritor y Secretario y jefe de la segunda Cancillería de la República de Florencia. Desde 1499 a 1512 ejerció numerosas misiones diplomáticas, especialmente al lado de César Borgia, Luis XII y Maximiliano 1.o de Austria., tuvo experiencia en la política tanto interna como internacional y se relacionó con numerosos príncipes o gobernantes de la época. 
La época de Maquiavelo es un periodo con muchas guerras entre los principados italianos e invasiones extranjeras. Maquiavelo a través de la observancia de la realidad de las acciones de gobierno se propone elaborar una guía para el Príncipe con el fin de que le ayude a mantener el poder.
Las obras de Maquiavelo escritas y publicadas por este orden son: El Príncipe, publicado en 1514, El Arte de la Guerra, publicado en 1521 y Discursos sobre la Primer Década de Tito Livio, que escribe entre 1513 y 1520 pero se publica en 1532, ya fallecido.
Ciudadano destacado de la Florencia del Renacimiento sento las bases de una nueva ciencia política, aún vigente hoy. Su trabajo se basa en la observación de la realidad que vive y en el estudio de las acciones de los principes o gobernantes de su época y, por tanto, muy cercanos por su posición de canciller o consejero de varios de ellos y de los hechos de gobernantes de la historia. Maquiavelo escribe en base a sus observaciones y experiencia un manual que pueda servir de guía para los Gobernantes. Los consejos que allí da a el Príncipe se basan en una visión del ser humano en que éste es egoísta, competitivo. Así pues, para obtener el poder y para mantenerse en el trono, el príncipe habrá de ser astuto y resolutivo, pero también despiadado con sus enemigos, olvidar la palabra dada en caso necesario y utilizar cualquier estratagema a mano para mantenerse en el poder, de ahí la frase que se le atribuye, aunque no fue dicha por Maquiavelo: "el fin justifica los medios".
Solo una visión pesimista de la esencia del ser humano puede llevar a proponer tal tipo de actitudes y de acciones, que con dicha base, son de sentido común para el resto de los seres. 
Los escritos de Maquiavelo suponen un cambio en la teoría política vigente desde Platón y Aristóteles, en el sentido de que se pasa de teorizar sobre como se ha de gobernar a como se gobierna, se pasa de lo teórico a lo posible. 
Maquiavelo observa la realidad y nos dice como se ha de actuar para alcanzar el poder y para mantenerlo, no moraliza, solo es un retratista realista del momento y aconseja de acuerdo a lo que ve que puede ser, dada la época, no a lo que debería ser  de acuerdo a una ética o una moral determinada.
Así lo relata Giovanni Papini en un escrito suyo sobre N. Maquiavelo:
"Cuando el naturalista escribe un libro sobre los tigres y los jaguares, nadie puede pretender que atribuya a estos elegantes felinos las costumbre de los conejos y de los castores, y, por la misma razón, nadie puede acusar a Maquiavelo si, al querer escribir un tratado sobre los príncipes y teniendo a la vista a los señores del Renacimiento, no los ha dibujado como amoroso pastores obedientes a los principios de la caridad, de la justicia y de la democracia.Maquiavelo dice: " si en estos tiempos, dadas estas condiciones de los hombre y de los estados, uno quiere llegar a ser príncipe, o, si ya lo es, quiere seguir siéndolo a pesar de los enemigos, tiene que comportarse de tal manera y tener presentes estos preceptos extraídos de la experiencia. Yo no quiero decir si estos preceptos son cristianos o paganos, morales o inmorales, angélicos o infames: son los que se ajustan al fin propuesto, y eso basta. Y espero –añade al final— que algún príncipe más astuto y animoso que los otros, siguiendo estas normas mías, consiga ensoñerearse de toda Italia y hacer de ella un país grande y rico como los otros que ahora predominan en Europa".
 Maquiavelo es un científico, y los científicos proporcionan los medios para todos los fines posibles, pero no se preocupan de establecer cuales son los fines preferibles. 

Con una visión de la naturaleza humana distinta, amorosa, cooperativa, solidaria, ... Con valores que surgen de ver el universo como un todo, en el que todos somos parte y totalidad, en donde lo que te ocurre a ti me afecta a mí, en donde la cooperación, la solidaridad, el amor, sean los principios que rigen la vida de los seres humanos, no hace falta si quiera ejercer el poder ya que la libertad de todos y cada uno de nosotros y la acción basada en esos valores universales no requiere ni de normas escritas ni de la necesidad de la fuerza coercitiva para hacerlas cumplir.




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