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miércoles, 3 de agosto de 2022

MADELEINE COLLINS


Título original
Madeleine Collins
Año
Duración
106 min.
País
Francia Francia
Dirección
Guion
Antoine Barraud, Héléna Klotz
Música
Romain Trouillet
Fotografía
Gordon Spooner
Reparto
Productora
Les Films du Bélier, Frakas Productions, Close Up Films
Género
ThrillerDrama
Sinopsis
Judith lleva una doble vida entre Suiza y Francia. Por un lado, Abdel, con quien está criando a su hija en común. Por el otro, Melvil, con quien tiene dos hijos un poco mayores. Poco a poco, este frágil equilibrio hecho de mentiras, secretos e idas y venidas se va fracturando. Ante el desenmascaramiento, Judith elige la huída hacia adelante. (FILMFFINITY)

 Doble vida. Judith, mujer, esposa, madre,  lleva una doble vida.
¿Cómo puede una madre llevar una doble vida? Tener hijos en dos. casas distintas donde no se sabe en una la existencia de la otra. No hablamos de las parejas, hablamos de los hijos. Pero, incluso las parejas, ¿cómo se puede llevar una doble vida sin que tu pareja se percate de ello? ¿Acaso no es una relación intima, cercana, de. comunión, la de la pareja?
¿Siendo así, puede alguien no percatarse de la doble vida del otro?
Judith lleva una doble vida, donde se mete sin darse cuenta, ayudando a otros.
Todos lo saben, todos saben de la doble vida de Judith, pero nadie habla de ello, nadie quiere reconocer lo que ocurre. Ni siquiera Judith, que es quién. parece que se aprovecha, quién parece que es el pecador, el irresponsable, el culpable,..... Pero no, Judith es la principal víctima, tal vez todos sean un poco victimas.
Y todos saben lo que ocurre, tal vez quien menos lo sepa es la propia Judith.
El marido lo sabe, no pregunta para no hablar de ello, para que no le digan lo que no quiere oir. La pareja, lo sabe, él le pidio ayuda, que se quedara, sabe que Judith tiene un matrimonio con dos hijos adolescentes. Los padres de ella, también lo saben, pero no miran.
Incluso los niños lo saben, saben de las mentiras de su madre. Y solo los niños se atrven a decirlo, a manifestarlo, la niña, de modo irónico, sabe que Judith no es su madre,  y lo manifiesta precisamente llamandola madre, lo hace de modo burlesco. 
El hijo adole¡scente lo sabe también y se atreve a afrontar la verdad, pero con miedo, pregunta con miedo como queriendo que Judith responda negando lo que ya saben.
La víctima es Judith. Y, aparentemente, es la que miente, la que lleva doble vida.
¿Cuántas  parejas conviven con evidencias que no se atreven a afrontar.?


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