Acabo de escribir un correo a una compañera, M., nos conocemos desde hace tres meses, nos hemos visto en tres ocasiones y nos une que vamos a formar parte de un proyecto empresarial ahora incipiente. A la vista de la necesidad de contar con un acompañante para mejorar nuestro estado físico y, coincidiendo en ello ambos, hemos decidido autoacompañarnos para tal fin.
Me llama la atención que anteayer por la mañana quedé en telefonearle por la noche para tratar el asunto. Y así lo hice, aunque un poco tarde, era ya más de las diez de la noche (no llamé antes por que me fui al cine aun sabiendo que saldría a esa hora). No me contesto al teléfono. Ayer por la mañana me mandó un wassap diciendo que ahora veía la llamada y que me llamaría por la noche, no lo hizo. Hoy le he escrito un correo, contándole lo que hay que contar y preguntándole por sus actuaciones y como va evolucionando en esta tarea común que tenemos. En mi correo, además de hablarle de que estoy haciendo con mi alimentación le he hablado de las causas sentimentales, emocionales que me llevan a tener esa ansia de comer, he hablado del vacío emocional, etc.
Me doy cuenta de que no me he puesto a hacer cálculos sobre si me llama o no me llama, sobre si la llamo y no me contesta, sobre si quedó en telefonear y no lo hizo. Para nada me ha pasado por la mente. Sencillamente he hecho lo que pensaba que debía hacer, ¿pensaba digo? creo que ni lo he pensado, lo he hecho.
Por lo vivido, puede que si eso mismo me ocurre con la persona que considero mi pareja o con quién pretendo tener una relación larga, duradera, creo que hasta ahora lo que me ha ocurrido es que me he puesto ha hacer cálculos, a razonar, a buscar razones por las que nos encontramos o no, por las que nos llamamos o no.
No estoy convencido de lo que acabo de anotar. Solo que no quiero olvidarlo, tenerlo en cuenta. No quiero pensar, no preciso pensar, solo ser. SER.
Pero si en una relación "pienso", he de ver por que lo hago. Ahora mismo lo estaba sintiendo como una debilidad mía, pero tal vez no sea más que una fortaleza solo que sirve para avisarme, y para que revise esa relación. No para que me enfade, exija otro comportamiento y vuelta a empezar. en realidad de lo que se trata es de revisar la relación y si, no hay coincidencias, tal vez lo mejor es dejarlo. Aunque siempre cabe una conversación, tal vez aclarar algún miedo, alguna información errónea, alguna creencia, comunicación entre ambos y decidir a partir de ahí.
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